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¿Se pueden hacer células a la carta?

Ya es posible transformar un tipo de células adultas directamente en otro, como por ejemplo fibroblastos en neuronas. La estrategia para hacerlo se denomina reprogramación celular directa y, de momento, sólo unos pocos equipos científicos del mundo trabajan en ella. Aunque todavía en pañales, esta investigación tiene claro su propósito: producir células a la carta con fines terapéuticos.

Los científicos han encontrado distintas vías para convertir unas células en otras, es decir, métodos para llevar a cabo reprogramación celular. El investigador japonés Shinya Yamanaka fue el primero en transformar células de la piel en células pluripotenciales (es decir, células con la misma capacidad de las células madre embrionarias para convertirse en cualquier otra célula). Con su logro, las llamadas células IPS, constató que algunas células adultas especializadas podían convertirse en células similares a las embrionarias y que, a partir de estas, se podían generar células adultas distintas. Por tanto, con esta estrategia quedaban resueltos los problemas éticos que para algunos suscitaba la investigación con células madre procedentes de embriones humanos.
Algunos científicos, sin embargo, han ido más allá, y ahora trabajan en la reprogramación celular directa: conseguir que células adultas se conviertan en otras células adultas sin tener que pasar por el paso intermedio de convertirlas en equivalentes celulares embrionarios. Thomas Graf, que coordina el Programa de Diferenciación y Cáncer en el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, es uno de los pioneros en este campo. Hasta el momento ha conseguido reprogramar diferentes células de ratones: células mieloides en células eritroides, células T linfáticas en macrófagos y en células dendríticas, y fibroblastos en macrófagos.
Aunque ninguno de estos tipos celulares tiene aún utilidad terapéutica, los experimentos ayudarán a entender los mecanismos básicos de la diferenciación y la reprogramación celular. "Podemos convertir directamente una célula adulta diferenciada en otra diferenciada. Esto quiere decir que [la célula] es muy plástica y, si se mira así, cualquiera de los 250 diferentes tipos de células especializadas que tenemos se pueden convertir en una célula madre. Pero tenemos que ver si lo que hemos encontrado es excepcional o generalizable", explica Graf.


Reprogramación directa


Para llevar a cabo reprogramación directa, en el interior de la célula se expresa de forma artificial un tipo de proteína llamada ‘factor de transcripción’. Estas proteínas determinan el fenotipo de una célula activando o desactivando determinados genes, y pueden convertir una célula en otra. Para introducir un factor de transcripción en un células se utilizan virus modificados. El proceso de reprogramar una célula tarda entre tres y cinco días. Sin embargo, una vez se convierte en otro, el nuevo tipo celular permanece estable, incluso en ausencia del factor de transcripción, explica Graf.
La reprogramación celular directa podría tener interés terapéutico en el futuro  Aunque las aplicaciones médicas de la reprogramación celular aún quedan muy lejos, en la literatura científica ya empieza a haber trabajos que apoyan la utilidad de esta nueva estrategia. En uno de estos trabajos, publicado en la revista Nature, investigadores de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) han conseguido reprogramar células centroacinares del páncreas y convertirlas en células beta productoras de insulina en ratones. Para ello utilizaron una mezcla de factores de transcripción y, como resultado, disminuyeron los síntomas de la diabetes en los ratones.

Publicado el 12/05/2010